España es un país motero por tradición, el motociclismo siempre ha calado más en la gente que la Formula 1, hasta la aparición de Alonso, claro. Y el circuito de Jérez es la cuna de esta afición por el deporte de las dos ruedas, hasta el punto de vivir en su Gran Premio una auténtica locura durante todo el fin de semana. La llegada de personas venidas desde sus ciudades a lomos de su moto llena de colorido la ciudad andaluza. Lástima que paralelamente haya que lamentar la muerte de más de uno en la carretera. Es la única nota negativa de estos días.

La categoría de Moto GP trajo un duelo que nos gusta, el de Rossi con Dani Pedrosa, el consagrado contra una promesa hecha ya realidad. El español planteó batalla mientras su moto aguantó el fuerte ritmo del italiano. Pero no hay que olvidar que cuando hablamos de Rossi, hablamos de un genio. Y como los genios, no sólo lo es en la pista. Sus apariciones delante de las cámaras demuestran que se siente cómodo delante de ellas, incluso le ayudan a potenciar sus excentricidades. Como piloto no vamos a descubrirle ahora, después de tantas lecciones de pilotar como nos ha dado. Pedrosa le dio guerra y en un futuro a corto plazo podría hacerle una seria competencia; pero a día de hoy a Valentino le sigue acompañando el genio.

Previamente habíamos presenciado la carrera del Gran Premio. Los pilotos de 250cc dieron un auténtico recital de motociclismo en estado puro, un ritmo altísimo, continuos adelantamientos y acciones al límite a cargo de Jorge Lorenzo, Álvaro Bautista y Andrea Dovicioso. Pudo ganar cualquiera pero Jorge Lorenzo fue quien mejor supo gestionar esa locura y se postula como el gran favorito para hacerse con el título al final de temporada. La prueba cargó de razón a todos aquellos que defienden la espectacularidad de este deporte.

Y nos queda la carrera de 125cc, en la que Talmacsi se hizo con la victoria y el español Héctor Faubel no pudo repetir la victoria conseguida en Quatar e hizo tercero. Pesek ocupó el segundo cajón del podio y todo hace indicar que estos tres pilotos se alternaran en los primeros puestos de cada Gran Premio. La regularidad será la clave para acabar arriba y con esa baza juega Faubel, por eso su tercer puesto es un buen resultado. Utilizando argumentos futbolísticos, lo importante es sumar.